LAS PALOMAS

 
La dura realidad que viven las palomas en pueblos y ciudades se concreta en sistemáticas campañas de exterminio por parte de la administración y particulares a través de la contratación de empresas para su captura, el tiro de pichón, cetrería, cotos de caza o experimentación. Matanzas llevadas a cabo en paralelo a una también constante desinformación a la opinión pública mediante su estigmatización.


Son palomas bravías u otras especies de columbidae como tórtolas turcas o palomas torcaces, que conviven sin problemas sanitarios ni ambientales con los vecinos, más allá de algún conflicto de cohabitación anecdótico a consecuencia de los mitos difundidos por algunas organizaciones, empresas, administraciones y medios de comunicación. Tampoco se las socorre en los centros de recuperación de aves, donde se las mata, salvo que pertenezcan a alguna especie protegida.

Millones de palomas sufren este destino de captura y muerte anualmente en nuestro país. Lamentablemente, en España, aún es una excepción la gestión ética de las palomas que realizan algunas ciudades que controlan la población mediante pienso anticonceptivo, información libre de bulos y concienciación de la importancia de convivir de forma respetuosa con estas aves que simbolizan la paz pero, sobre todo, son seres sintientes con derecho a la vida que forman parte de la biodiversidad urbana. 

Una iniciativa de:

Una iniciativa de:
Mesas de Bienestar y Defensa Animal de Madrid, MALP, Corazón de paloma y SOScotorras.